La gloria del Señor se ha manifestado y se continuará manifestando entre nosotros, hasta el día de su retorno glorioso. en la sucesión de las diversas fiestas y solemnidades del tiempo, recordamos y vivimos los misterios de la salvación.
Centro de todo el año litúrgico es el Triduo Pascual del Señor crucificado, sepultado y resucitado, que este año culminará en la noche santa de Pascua que, con gozo, celebramos el día 4 de abril.
Cada domingo, Pascua semanal, la Santa Iglesia hará presente este mismo acontecimiento, en el cual Cristo ha vencido el pecado y la muerte.
De la Pascua fluyen, como de su manantial, todos los demás días santos: El Miércoles de Ceniza, comienzo de la Cuaresma, que celebramos el día 17 de febrero, La Ascensión del Señor, que este año será el 16 de mayo.
El Domingo de Pentecostés, que este año coincidirá con el día 23 de mayo.
Deben tener presente que este año la Iglesia celebrará la solemnidad del Santísimo Cuerpo y Sangre de Cristo el domingo día 6 de junio.
El Primer domingo de Adviento, que celebramos el día 28 de noviembre.
También en las fiestas de la Virgen María, Madre de Dios.de los Apóstoles, de los santos y en la Conmemoración de todos los fieles difuntos, la Iglesia, peregrina en la tierra, proclama la Pascua de su Señor.
A él, el Cristo glorioso, el que era, el que es y el que viene, al que es el Señor del tiempo y de la historia, el honor y la gloria por los siglos de los siglos. Amén.